Nuevos tratamientos con láser… y se hizo la luz

PIN Nuevos tratamientos laser

Láser por aquí, láser por allá. Nunca pasa de moda. Todo lo contrario. Se desarrolla, se renueva y cada día es más efectivo. Los dermátologos han encontrado en esta tecnología el arma perfecta para luchar contra muchos problemas de la piel, estéticos o no. ¿Su mayor virtud? Ataca de forma selectiva, elimina al enemigo y nunca daña la zona inocente.

Para los que todavía no tengan muy claro lo que significa el término láser, les diremos que bajo este nombre se esconden las iniciales de “Light Amplification by Stimulated Emission of Radiation”; traducido al castellano esto quiere decir luz amplificada por emisión estimulada de radiación. Se han quedado igual, ¿verdad? No se preocupen, es lógico. Desgraciadamente, para la gran mayoría de los humanos los términos empleados por los especialistas en alta tecnología suelen ser incomprensibles. Pero si lo explican bien, es fácil de entender:

“Lo que en realidad quiere decir es que la tecnología láser utiliza una luz de alta energía, de una sola longitud de onda, que es absorbida por los tejidos que queremos tratar respetando aquellos que no queremos dañar”, explica Belén Martín Ramos, directora del Centro Médico Estético Cocoon Imagen, de Granada. “Se desarrolla en especialidades como la Dermatología o la Oftalmología, precisamente por esto: puede tratar selectivamente determinadas lesiones, como por ejemplo una venita en la nariz, sin dañar el tejido sano”.

Un campo apasionante, pues, en el que la dermatología -especialidad que nos ocupa hoy- encuentra múltiples aplicaciones, tanto para mejorar diferentes aspectos estéticos como para solucionar problemas cutáneos serios.

Sentar las bases

Eficaces y con una tecnología que permite realizar intervenciones sin necesidad de pinchar con agujas, los láseres presentan riesgos mínimos. Estos motivos son más que suficientes para que estén cada día más de moda. Según indican los especialistas, los más solicitados son los que se aplican para la depilación definitiva, los que quitan tatuajes sin dejar cicatriz y los que tratan “manchas” solares, angiomas, varices y arrugas. “El problema, y la confusión, que pueden crear los láseres es que no existe uno único que valga para todo, es decir, que para tratar cada patología necesitamos un láser distinto”, explica la cirujano plástico doctora Carmen Huertas Bueno, especialista en Cirugía Plástica Granada.

“Así, por ejemplo, si queremos eliminar un tatuaje tenemos que usar un láser diferente (es decir, una longitud de onda distinta) para cada color del tatuaje. El motivo reside en que cada pigmento absorbe la energía a una determinada longitud de onda”. Lo mismo ocurre si se desea eliminar una mancha solar o depilar mediante láser, ya que hay que usar longitudes de onda que sean absorbidas por la melanina (por eso sólo se depila el vello negro).

También a la hora de eliminar una vena o un angioma, hay que aplicar aquellas longitudes de onda que sean absorbidas por la hemoglobina (componente de los glóbulos rojos que están en el vaso sanguíneo). Aclarados los conceptos, se puede decir que existen muchos y muy diferentes tipos de láseres. “Pero esto no quiere decir que todo debe o puede ser tratado con esta técnica”, puntualiza la doctora Huertas. “Hay muchos pacientes que quieren quitarse un lunar en el brazo o un papiloma en el pie y piden que se haga con láser.

Es muy importante que se sepa que los lunares, por lo general, deben quitarse con cirugía ya que, entre otras cosas, hay que analizarlos. En el caso de los papilomas existen otras técnicas más baratas y eficaces como la crioterapia (tratamiento con nitrógeno líquido o frío). El entorno del láser tiene mucho “glamour”, pero debe ser usado para problemas muy concretos y siempre por especialistas bien formados”.

Los tratamientos láser más in

Pero esto no es todo, ni muchísimo menos. Como decíamos al principio, la tecnología avanza y cada vez son mas las técnicas que se emplean. De un tiempo a esta parte, se habla también de otro tipo de láseres, los conocidos como no ablativos. Término que, como ya es habitual, también necesita explicación. Para que lo entiendan bien, empezaremos desde el principio.

Hasta ahora, los especialistas han usado en tratamientos para el envejecimiento cutáneo (manchas y arrugas principalmente) técnicas más agresivas que producen una “herida” en la piel. Este es el caso, por ejemplo, de los “peelings” químicos, dermabrasiones o láser “resurfacing” de CO2 o Erbium. Estas técnicas implican unos días de baja laboral, además de una serie de posibles complicaciones

“En los últimos dos años han surgido técnicas no ablativas, no agresivas, que mejoran los signos de envejecimiento cutáneo y permiten al paciente reincorporarse inmediatamente a su vida normal”, explica Belén Martín. Técnicas que se han puesto tan de moda, que en el último congreso de la Academia Americana de Dermatología hubo más de diez conferencias sobre rejuvenecimiento no ablativo.

En la actualidad, como coinciden en afirmar todos los especialistas, es el área donde existe más investigación dentro de la cirugía láser estética. “También aquí se utilizan varias técnicas que se diferencian unas de otras en la longitud de onda -continúa Landa-. Los dispositivos que más se utilizan son el “Cool Touch”, “Smooth Beam”, “Quantum” y QS Nd:Yag. Los resultados que se obtienen con estos instrumentos son, por lo general, similares”.

Hay que saber disntiguir

Ante tanta modalidad, no cabe más remedio que preguntarse: ¿son igual de efectivos los láseres no ablativos que los ablativos? “No. Los métodos ablativos (agresivos) son más eficaces para tratar arrugas que los no ablativos”, indica Carmen Huertas. “Sin embargo, el envejecimiento no es sólo la aparición de arrugas, sino la existencia de manchas solares, venas y falta de luminosidad en la piel.

Los métodos no ablativos tratan estos defectos con notable eficacia, aunque los resultados son más lentos”. La principal ventaja de estas técnicas es, sin duda, que el paciente se reincorpora a su vida diaria inmediatamente después del tratamiento. Tan inmediatamente que en Estados Unidos, muy propios a la hora de denominar las cosas, lo han llamado “lunch rejuvenation” o, lo que es lo mismo, rejuvenecimiento a la hora del almuerzo.

En definitiva, y para que quede claro, las técnicas no ablativas son ideales para personas que no quieran métodos agresivos y con arrugas no muy profundas, manchas solares o venas, y que quieran mejorar la calidad de la piel. Normalmente las zonas más tratadas son cara, cuello, escote y el dorso de las manos, donde los resultados son fantásticos.

La decisión final

Si le gusta la idea, sólo queda que conozca todos los aspectos relacionados con esta técnica. Lo primero que hay que saber es que no requieren anestesia -cualquier persona que esté sana se puede beneficiar de estos tratamientos- ni preoperatorio. Lo único que se recomienda -aunque no se considere una técnica dolorosa- es aplicar crema anestésica dos horas antes para evitar molestias. En cuanto al postoperatorio, se puede hacer una actividad normal después de cada sesión (por lo general, se realiza una al mes durante cinco meses) y las mujeres pueden maquillarse inmediatamente después del tratamiento.

Lo que es muy importante, como en cualquier técnica aplicada en estética, es tener unas expectativas realistas. El médico debe explicar con la máxima claridad qué es lo que puede conseguir con ellas. “Los estudios que se han realizado hasta el momento sólo tienen un seguimiento de tres años -indica Belén Martín-. Se ha demostrado mediante biopsias cutáneas que existe una creación de nuevo colágeno y elastina, lo cual explica la mejoría de los pacientes”.

En cuanto a la época más adecuada del año para hacerse este tipo de tratamientos, está claro que son aquellas en que el paciente no va a estar expuesto al sol. Esto es igual para todos los tratamientos en que se utiliza un determinado tipo de luz (ya sea láser o luz pulsada intensa). “Lo más importante es no tener la piel bronceada ya que el láser no distingue entre lo que es estar moreno y lo que es una mancha de la piel. De esta manera evitamos riesgo de quemaduras”, explica la doctora Huertas. “Estas manchas y las venitas de la cara suelen aparecer a partir de los 30 años. Por eso la mayor parte de nuestros pacientes oscilan entre los 35 y los 65 años”.

Más información:
Centro de estético Cocoon Imagen.
Camino de Ronda, 95, 18003 Granada
Horario: De 10:00 a 21:00
Teléfono: 958521238
Email: info@cocoonimagen.com

Doctora Carmen Huertas Bueno, especialista en Cirugía Plástica, Reparadora y Estética.
Calle Arabial, 54 – Portal D, 1.° A
18004 Granada
Teléfono: 958536051
Email: info@carmenhuertas.com